Enlace
Se utilizan a diario para buscar información o generar textos e imágenes, pero detrás de cada interacción se activa una red tecnológica global que consume recursos y genera una huella ambiental poco visible para el usuario.
La expansión de esta tecnología está vinculada a una compleja red de infraestructuras y cadenas de suministro que implica el funcionamiento de centros de datos, la fabricación de chips y un uso intensivo de recursos naturales, como energía, agua, suelo y minerales críticos.
El objetivo no es frenar la IA, sino evitar el uso innecesario de recursos y asegurar que se diseñe, alimente y gobierne de manera responsable
Generar un texto de 100 palabras en ChatGPT consume, en promedio, 519 mililitros de agua, el equivalente a una botella del líquido.
Este consumo, que puede parecer mínimo en la escala de una sola consulta, se magnifica cuando se analiza el impacto a gran escala.
Si solo el 10% de la población activa en Estados Unidos usara este
servicio semanalmente, el consumo anual de agua ascendería a más de
435 millones de litros, suficiente para abastecer a todos los hogares de un
estado como Rhode Island, de un millón de habitantes, durante un día y
medio

No hay comentarios:
Publicar un comentario